Olivier Jeannot

Mi desafío es que el visitante se vaya con una sensación de euforia, una mezcla de sabores, sentidos, bienestar, buena onda y calidez, y en fin, que logre empaparse de un ambiente pleno de felicidad, el mismo que en estos 20 años de vida ha logrado mantener y cultivar Étniko de Bellavista

                                                                                   Olivier Jeannot.

En Marzo de 1997, Étniko abre sus puertas en Bellavista. Con gran expectación, se trataba de un lugar semi oculto, una rareza en el barrio, sin mucha información verificada sobre lo que iba a ofrecer.

Su creador Olivier Jeannot hombre de mundo, cuando comenzó sabía que la incipiente industria gastronómica chilena necesitaba una sacudida. Será por su niñez en África, por los constantes viajes de su mamá por Asia, o por la sangre francesa de su papá. Desde muy chico estuvo en contacto con las cocinas del mundo y de ahí la clara inclinación hacia lo exótico e intenso. Así que en Étniko se atrevió con la comida fusión, con el sushi de protagonista en una época en que en Chile esto era poco menos que desconocido. Ya sea por la novedad que significó, o por el animado ambiente que se creó en torno a la barra y más tarde en la pista de baile, Étniko fue el gran éxito del momento en Bellavista, y el ícono de la noche capitalina.

Hoy 20 años después de su apertura, sigue vigente y ahora también en Vitacura, en CV Galería, en un espacio más moderno, amplio y hecho a la medida para recibir a quienes buscan buena mesa, buena coctelería, y mejor compañía.